Te Doy Mis Ojos

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UN ACERCAMIENTO A LA REALIDAD DE LA DISCAPACIDAD SENSORIAL VISUAL

La Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud, realizada por el Instituto Nacional de Estadística en 1999, cifra en 3.500.000 el número de españoles que tiene alguna discapacidad. De estos, más de 1.000.000 tiene dificultades visuales.


La discapacidad visual es una disminución de capacidad de manejo en la vida diaria debido a una limitación sensorial de la función visual, diferenciándose entre deficiencia visual y ceguera. Se considera ceguera cuando las personas no ven nada en absoluto o solamente tienen una ligera percepción de luz. Se considera deficiencia visual cuando las personas, con la mejor corrección
posible podrían ver o distinguir, aunque con gran dificultad, algunos objetos a una distancia muy corta. Y que, a diferencia de aquellas con ceguera, conservan todavía un resto de visión útil para su vida diaria (desplazamiento, tareas domésticas, lectura, etc.)


Afortunadamente, cada día es más frecuente la presencia en nuestras ciudades de personas con distintas características que se desplazan autónomamente, el comprender su realidad es un factor directamente relacionado con el incremento de la integración social de esos colectivos.

¿Podría ser que si conociéramos mejor la realidad de las personas con discapacidad visual, podríamos comprender mejor su situación y sus necesidades?
¿Podría ser, además, que comprender las necesidades de estas personas nos llevaría a contribuir de alguna forma, por pequeña que esta sea, a su disminución y a su integración?

En España hay más mujeres con deficiencias visuales que hombres.
Las deficiencias visuales van progresivamente en aumento con la edad.
Las personas con discapacidad visual pueden contar con distintas ayudas para las distintas necesidades que precisan para su mejor movilidad, de entre las que cabe destacar: Bastón, Passblue y perro guía.

El Bastón es el primer instrumento de ayuda al que suelen acceder las personas con discapacidad visual y el más manejable. El bastón es de gran utilidad, fácil y cómodo de manejar. El Passblue se utiliza para facilitar el cruce de calzadas. En España existen algunos semáforos acústicos, aunque el porcentaje es muy bajo y, en consecuencia, las personas con discapacidad visual sufren mayor riesgo al no poder cruzar la calle de forma segura. Algunos semáforos llevan un sistema denominado Passblue, activado mediante Bluetooth. Funcionan de modo que cuando la persona con discapacidad visual se aproxima, recibe una señal avisando de la cercanía y de si el semáforo se
encuentra en fase verde o rojo. Además, la persona puede activar que el semáforo se ponga verde, si esto es adecuado en ese momento, y así poder cruzar. Un sistema que mejora la autonomía de las personas con discapacidad visual gracias a una aplicación en el teléfono móvil o un mando a distancia de bolsillo.

En cuanto al Perro-Guía, supone, por la seguridad y autonomía que proporciona, una ayuda inestimable en el desplazamiento de las personas ciegas que optan por él como auxiliar de movilidad.

El proyecto de Lions International para proporcionar perros-guía, tiene lugar en Rochester, en el estado de Michigan (USA) donde se lleva a cabo el adiestramiento durante un periodo de aproximadamente un año.
Tras el adiestramiento, el perro elige a su futuro dueño y no al contrario, y están unos meses de adaptación uno al otro, periodo que han de superar para su definitiva adjudicación. Durante su adiestramiento, el perro guía aprenderá más de 200 vocablos en inglés, lo que se viene a llamar “comandos”, y que son las indicaciones. El perro guía asocia a cada lugar que acuda con una palabra,
siendo capaz de volver al mismo sitio en cualquier momento que su dueño se lo indique, y se considera la guía como un trabajo que está realizando. El perro guía es el único animal que tiene acceso a cualquier lugar, incluido aviones, salas de cine o teatro, y edificios públicos incluido hospitales, siendo restringida su entrada únicamente en quirófanos, salas de curas de urgencias y salas
de cuidados intensivos.

Las personas con discapacidad visual tienen, además, otras necesidades, como el acceso a material escrito, accesibilidad en la calle y edificios, acceso a la cultura y atención a sus emociones a la hora de adaptarse a su disfunción, sobre todo si le ha sobrevenido de forma secundaria, es decir, que la han adquirido pero que no la tenían en un momento anterior de su vida. Y también el acceso al arte o a determinados deportes, como el esquí, donde muchas estaciones cuentan con profesores especializados y subvencionan el acceso gratuito a un acompañante.

Las personas con discapacidad visual en España tienen, en general, sus necesidades cubiertas y cuentan con distintos mecanismos de adaptación a su disfunción, estatales como el ayuntamiento o no gubernamentales, como asociaciones de voluntarios como LIONS.

Conocer un poco más la realidad de las personas con discapacidad visual, es
comprender mucho más su mundo, e incluso en ocasiones tratar de ponernos en su lugar o tratar de imaginar cómo sería. Algo, que sin ni siquiera darnos cuenta, nos puede llevar a su integración natural y espontánea, y como no podía ser de otra manera, valorando la capacidad de estas personas en lo
referente a la extraordinaria sensibilidad que desarrollan de los otros sentidos, y si lo valoramos, conseguiremos verlo no como una discapacidad, esta o cualquier otra, sino como una característica más de las personas, ya que, de alguna manera, todos somos incapaces de algo en alguna cosa, y en eso, precisamos de la ayuda y apoyo de los otros. Y a menudo, nos lo facilitan. Y así, podemos también facilitar el mundo a otros. Los programas de integración y las campañas de sensibilización, nos hacen ver que una de las necesidades que tienen las personas con discapacidad visual, y la del tipo que sea, es la de que nos demos cuenta de que la incapacidad a menudo está en quien la mira y no en quien la padece, de que son como tú y como yo, y nos llaman a la propia reflexión personal, pues, aludiendo al refranero español, “no hay más ciego que el que no quiere ver”.

La discapacidad puede parecer en principio un impedimento, y que los demás, los que no la tenemos, nos vemos empujados a prestar apoyo en todo, pero lo cierto es que no parece un impedimento para lo más importante, vivir y disfrutar la vida, algo para lo que no tiene nada que ver tener una discapacidad con no ser capaz de ello, y para muestra el gran ejemplo de una persona totalmente invidente que se define a sí misma como “un tío feliz de la vida” y otra con discapacidad visual que está “como una reina”.

CL - María Paloma Fernández González (Lions León-Avatar)